Blog Ale Velez

LA MONUMENTALIDAD DE LA BELLEZA

Pasan los días y seguimos siendo presas o victimas de la codicia o el altar que se crea para ¨la belleza¨… ¿Qué es en realidad esa belleza? ¿Tiene en realidad medidas perfectas? ¿Su piel es de terciopelo? ¿Es delgada como alfiler y alta como una jirafa?

Si, la verdad es que hay muchas chicas lindísimas con esas características; pero también hay mujeres hermosas con piel de ébano, que no son muy altas o sus medidas sobrepasan el 90 60 90; y Sí, también son bellas, tanto como la monumentalidad de las piezas de Fernando Botero.

A finales de octubre e inicios de noviembre de este 2018, tuve la mágica oportunidad de pasar entre amigas unos días en Bogotá; y visite el lugar infaltable de la ciudad; porque te dicen que cuando vas a Colombia (Medellín o Bogotá) debes visitar el Museo de Botero: es exquisito en arte, cultura, gente, atención y amabilidad.

Sin irnos muy lejos, muchos de los que van o de los que quieren ir aún se interrogan sobre el volumen de sus piezas; y para estas existe una explicación muy clara, el mismo Fernando Botero lo dijo: ¨No pinto gord@s, me gusta dar volumen a la expresión, a la belleza y dar más vida al color¨.

Entonces: el color, la vida, la belleza, el arte, puede tener volumen sin ser juzgado como pasa en la cotidianidad???? Digno de analizar verdad! Lo cierto es que tampoco las obras de Botero son moneda de oro para gustar a todo el mundo, pero sí es cierto que nos ha regalado un gran favor a quienes no pesamos 110 libras para ser bellas y nos sentimos reflejadas en una obra; porque cada cuerpo es arte: diverso, bello, completo, perfecto, la mejor obra de cada uno.

Volviendo a la magia que viví visitando este museo, les puedo contar que aquí hay 123 obras de Fernando Botero y 85 obras internacionales de destacados artistas de la vanguardia del arte moderno… es un lugar para poner en la lista de sitios por conocer si aún no has ido.

Retornando al tópico de la monumentalidad de la belleza, Botero ha explicado en varias ocasiones que sus figuras «son plenas, sensuales… Entonces, el cuerpo humano es sólo un pretexto para pintar».  Su estilo inició con una mandolina. Cuando visitó México, Botero dibujó este instrumento  con un diminuto agujero en el medio. A partir de este boceto descubrió su interés por lo monumental. «En ese momento sentí que había encontrado mi forma de expresión, el principio de algo que no se ha agotado», dijo el artista en una entrevista.

Es maravilloso su trabajo, porque a través de las formas, Botero busca trasformar la realidad. En sus cuadros no sólo las personas son voluminosos, también los objetos. Nos queda claro que el volumen es una de sus obsesiones.  Había una idea. Me di cuenta de que me tentaba la llenura de la forma, la solidez en el espacio, cierta monumentalidad. Cuando entendí eso me entregué completamente a mi obsesión, que era una obsesión por la forma, la llenura, los volúmenes”, explicó en entrevista con Miriam Mafai.

Su expresión debería quedar como ejemplo a la realidad; más que como una obra sin replica, como un modelo de belleza sin medidas.

Y no puedo dejar de hablar de esta inolvidable experiencia de la monumentalidad de la belleza sin recordarles que para Botero los cuerpos voluminosos son sinónimo de sensualidad… Y para ti???

Les dejo besos, abrazos, reflexiones y ganas de viajar más… Descubran y disfruten el mundo y sus cuerpos, todo tiene una belleza monumental.

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